Siete de los 20 municipios de Sinaloa siguen sin Atlas de Riesgo, el instrumento que define qué zonas se inundan, qué colonias se evacúan primero y por qué ruta. Solo 13 cuentan con el documento y varios llevan más de cinco años sin actualizarse, según El Sol de Sinaloa, que el 14 de septiembre de 2026 reportó que la carencia se concentra en la zona serrana y en los ayuntamientos de reciente creación, Eldorado y Juan José Ríos.
El vacío viene de atrás y no es exclusivo de esos siete ayuntamientos. El 16 de abril de 2026, la Comisión de Protección Civil del Congreso de Sinaloa acordó pedir un informe técnico al Instituto Estatal de Protección Civil para establecer cuáles municipios tienen su Atlas vigente, cuáles están desactualizados y cuáles no cuentan con el instrumento. Su presidenta, la diputada Reynalda Leyva Urías, señaló que «no se cuenta con un diagnóstico actualizado y verificable sobre el estado de los Atlas de Riesgo en Sinaloa», a los que describió como «un instrumento fundamental para anticipar contingencias, tomar decisiones informadas y proteger la vida y el patrimonio».
El Atlas de Riesgo cartografía, municipio por municipio, laderas inestables, cauces y zonas inundables. Sin él, las decisiones de evacuación se toman con criterios de momento. La Estrategia Territorial Sinaloa 2030 fijó para 2020 que el 100% de los municipios tuviera su Atlas Municipal de Riesgos Naturales actualizado; en 2023 solo 12 de los entonces 18 municipios lo tenían. El reporte añade que 83.8% de la población estatal se concentra en municipios de mayor riesgo hidrometeorológico. El director del Instituto Estatal de Protección Civil, Aurelio Roy Navarrete Cuevas, lo planteó así: «No podemos hablar de desarrollo si estamos construyendo vulnerabilidades». El gobierno estatal analiza destinar entre 32 y 35 millones de pesos a actualizar los instrumentos.
Para quien vive en uno de los siete municipios sin Atlas, el efecto es concreto: sin mapa de vulnerabilidad no hay ruta de evacuación definida ni prioridad de obra hidráulica sostenida en datos. El siguiente punto de verificación es la mesa de trabajo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres, prevista para noviembre, y el informe técnico que el Congreso solicitó en abril.
Esta nota fue redactada con asistencia de inteligencia artificial a partir de fuentes locales verificadas y revisada por un editor humano antes de publicarse.